martes, 22 de agosto de 2017

Muchas vidas, muchos maestros. Brian Weiss



Me animo a hacer una reseña diferente. Diferente en el sentido de que va a consistir en una opinión sobre lo que un libro trata.

La reseña contando lo que cuenta Muchas vidas, muchos maestros, sería muy sencilla y muy corta. Simplemente habría que decir que habla sobre la reencarnación del alma. Brian Weiss cuenta el caso que tuvo con una paciente en la que está consiguió contar cerca de 90 existencias anteriores. El propio Weiss aclara que no hay forma de demostrar si efectivamente se trata de vidas anteriores, pero deja claro que, a través de la visión de estas vidas por medio de la hipnosis de regresión, se consiguen unos resultados que mejoran el estado de salud de los pacientes.

Cuando se lee este libro, sobre todo si necesitas leerlo porque has perdido a un ser querido y quieres agarrarte a un clavo ardiendo, te convence. Cuando leer más obras de este autor, ya empiezan las dudas. Y si vuelves a leer Muchas vidas, muchos maestros cuando se han despertado las dudas, entonces le encuentras más contradicciones de las que le encontraste al principio.

No suelen gustarme los libros de autoayuda porque dan consejos que pretenden ser infalibles olvidando que lo que puede ser lo mejor para uno, puede ser nefasto para otro. Y cuando se tocan temas metafísicos, la cosa se pone peligrosa. Los leo, sí, y reconozco que a veces me mueve el morbo de sacarle errores e incongruencias. Hay que partir de que la idea de no morir del todo es atractiva y le da sentido a una existencia vacía por el hecho de que cuando morimos, importa poco todo lo que hayamos hecho y todo lo que hayamos tenido. Incluso esos momentos que dicen que son lo único que nos llevamos, dejan de tener sentido. Es muy fácil abrazarse a la idea de que después de la muerte, la conciencia sigue existiendo. Porque da esperanza.

Pero luego te pones a analizar fríamente, algo que no debe hacerse jamás en asuntos de fe, y te das cuenta que aunque sea verdad lo que cuenta este libro, no resulta muy atractivo. Vale, he podido vivir otras vidas antes, pero no recuerdo nada. ¿De qué me vale lo que hice o lo que tuve si he empezado de nuevo sin recuerdos? Si otra vida me llamé Noelia, Noelia ya está finada y su obra, sus acciones, sus aficiones y en general su vida, está olvidada. ¿Qué sentido tiene está teoría de la reencarnación? ¿Que el alma tiene que aprender y para ello necesita materializarse en un cuerpo? ¿Y así hasta el fin de los tiempos? ¿Qué pasará luego? ¿Seremos almas vagando por el universo para siempre? ¿Nos reencarnaremos continuamente? ¿Qué pasará entonces cuando el ser humano destroce este planeta agonizante? Si partimos de que el alma necesita reencarnarse para poder evolucionar, entonces damos por sentado que sin un cuerpo que sienta tanto dolor como felicidad, el alma pierde todo lo que da sentido la vida. Imagino que lo que queda es una especie de conciencia para la que, sin duda, tampoco importará nada lo que hayamos hecho. Y por mucho que lo intento, no termino de verle el sentido a la idea de evolucionar. Evolucionar constantemente ¿para qué? ¿Para asemejarnos a Dios? ¿Y luego? Recuerdo un pasaje de la Biblia que dice que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Y yo creo que es más bien al revés, que fue el hombre el que hizo a Dios a su imagen y semejanza. Y en esa creación están todas las virtudes de la vida. Cuando lees que el alma necesita un cuerpo de carne para avanzar, te preguntas por qué lo supuestamente perfecto necesita la imperfección caduca para evolucionar. Y le encuentras menos sentido todavía. Eso sí, que nadie subestime el poder de la mente. Que si se nace con un miedo irracional al agua, o en mi caso, a las explosiones, la mente, en este proceso de hipnosis, te va a dar imágenes que expliquen esos miedos. Desde haber muerto ahogado, o en una guerra, a una experiencia traumática que hayamos podido tener cuando no éramos conscientes de nuestra realidad, como una explosión cercana que nos asustará o haber visto morir a nuestra mascota ahogada en un río profundo. La mente siempre nos dará explicaciones para esos miedos y dicen que, en algunos casos, conocer el origen del problema ayuda a solucionarlo.

Soy de los que piensan que el Universo funciona con una precisión absoluta como para ser producto del azar. Y también que este pensamiento solo me deja una pregunta: ¿Cómo comenzó todo? Lo que simplifica mucho las cosas. No deja de ser sorprendente que la diferencia principal entre hombres y mujeres encajen de un modo perfecto para que pueda seguir habiendo vida. No deja de ser sorprendente el movimiento perfecto de los astros para que todo tenga su ciclo en las cuatros estaciones y los días su duración propia. Pero también pienso en que si tuviéramos en el interior un alma que sabe que no va a morir, el ser humano no se agarraría con tanta fuerza a la vida ni el instinto de supervivencia sería tan fuerte. Si dentro de un tiempo volveremos a nacer, ¿para qué luchar cuando todo está perdido?

Brian Weiss sufrió el fallecimiento de un hijo justo antes de descubrir a través de la persona que Catherine representa que la vida no se acaba. Quizá fuese él el primero que necesitaba agarrarse a esta idea provocando mediante la hipnosis una corriente de recuerdos que como él bien dice, no hay manera de demostrar que son experiencias reales. Y el insistió en esos recuerdos para convencerse de que su hijo volvería con él. Porque afirma que existen grupos de almas que se van encontrando una y otra vez, pero nadie se acuerda de nada. Dicen que estos encuentros se producen para corregir fallos en el pasado, pero no saben definir qué es un fallo sin tirar de lo que dicen los libros de las religiones y, lo peor de todo, es que si volvemos a encontrarnos para arreglar los fallos, aquellos que los cometieron ya no están y no recuerdan nada si resulta que de verdad somos nosotros. Además, parece ser que en vez de arreglar esos errores, en este presente tendemos a volver a cometerlos y de un modo más manifiesto.

sábado, 19 de agosto de 2017

viernes, 18 de agosto de 2017

Humanidad.

A raíz del atentado de Barcelona he oído decir que sobran humanos y falta humanidad. Con lo primero estoy de acuerdo. Con lo segundo, menos. El diccionario nos da dos significados para esa palabra. Uno es El conjunto de los seres humanos. Por tanto, si sobran seres humanos, sobra humanidad también. El segundo es Capacidad para sentir afecto, comprensión o solidaridad hacia las demás personas. Con ese sí puedo estar de acuerdo en cuanto a su falta. Tomando el primer ejemplo, pienso que si el ser humano no existiera, este planeta no estaría tan deteriorado. El ser humano es el único que asesina a animales indefensos, algunos con el agravante de hacerlo por diversión. Como ese grupo de cazadores que patea un territorio donde las zarpas del hombre aún no ha vertido cemento y hormigón. El ser humano es el único que a la tortura de un animal en una plaza lo llama arte, como si ver como un toro se desangra sin poderse defender provocase la misma emoción que el Partenón o las Pirámides de Egipto. El ser humano es el que hace daño gratuitamente, como esa buena mujer que tiene a sus hijos escondidos cuando hay una sentencia judicial que le ordena que los entregue. Me gustaría saber si un hombre fuese el que desobedece, si las cosas estarían así. El ser humano es el único capaz de denunciar malos tratos y tiempo adelante, volver a tener un hijo con su maltratador. Y si me pongo a decir las barbaridades que comete el ser humano, puedo no acabar nunca.

El ser humano es la ilógica en estado puro. El ser humano es el egoísmo más cruel. La humanidad no sé lo que es. Ayer tarde, en Barcelona, muchas personas verán la existencia de un modo diferente. Y a estas horas 13 no volverán a ver nada. Obra del ser humano. Obra de la humanidad. Un capítulo más para un día menos. Sobra el ser humano, sobra la humanidad y sobra un día como este.

miércoles, 16 de agosto de 2017

martes, 15 de agosto de 2017

¿Cómo enamorarte? Cecelia Ahern.


¿Cómo enamorarte? es una novela miscelánea entre el drama y la comedia de la autora Cecelia Ahern. En ella conocemos la historia de Christine principalmente, a la que acompañarán otros de índole diversa, entre los que destacan Adam Basil. Además de los miembros de su familia, Barry, la librera Amelia, el detective Aidan y, de un modo especial, Simon Conway.

El libro empieza argumentando que quien dice que un rayo no cae dos veces en el mismo sitio, se equivoca. Y que aún con las mínimas posibilidades de que un rayo te alcance, si partimos de que un rayo no caerá dos veces en el mismo sitio, las posibilidades de que te alcance dos veces, son nulas. Pero Christine Rose experimenta esa caída del rayo en el mismo sitio durante dos ocasiones muy próximas en el tiempo. El rayo es el intento de suicidio y las dos le caen seguidas. En la primera no pudo evitar nada. Y en la segunda tiene que evitar todo. La respuesta a la pregunta de si lo conseguirá, es lo que tendremos al leer esta novela.

Christine Rose, ante la proximidad y la certeza de que todo tiene un final, decide cambiar su vida de forma radical. Pero ese cambio no llegará de un modo inmediato, que es como queremos que las cosas cambien cuando no nos gustan, sino de un modo progresivo. Así, el conocimiento de asimila mejor y es más sencillo mostrarse coherente. En el primer capítulo, el personaje de Simon Conway se da un disparo cuando parecía que Christine había conseguido que soltase el arma. Y ahí empieza todo. La segunda caída del mismo rayo ocurre cuando Christine intenta impedir que Adam Basil se tire de un puente para poner fin a su vida. En este libro vemos como decisiones como divorciarse porque sencillamente no se es feliz, no es cuestión de un instante, sino que el proceso puede ser muy largo y molesto. El punto de partida, el intento de suicidio de dos personas, nos enseña que la vida es breve y que su final es seguro. De este modo, cobramos conciencia de que las cosas que hacemos sin que de verdad nos hagan sentir bien, sobran. Igualmente las cosas que nos hacen infelices. Hasta que no soltemos lastre, no podemos empezar a buscar esas cosas que sí, quizá, puede ser, que nos den esa felicidad que se busca. 

Me ha gustado la crítica encubierta que la autora hace de los libros de autoayuda. Christine Rose saca constantemente citas de ese tipo de libros. Y ninguna parece darle resultado. Hasta que entiende que la vida y las cosas que pasan tienen interpretaciones múltiples y que lo que es bueno para uno, puede ser nefasto para otro. Hay muchas opciones de dejar a alguien sin dañar, pero ninguna es efectiva al 100%. Y así ocurre con todas las citas de acción ante la infelicidad. 

El elenco de personajes secundarios que acompañarán a Christine y a Adam en su tarea de enamorarse de la vida, es variado y heterogéneo. El padre y las hermanas de Christine son un grupo que se toma todo con humor y parece distante de todos los problemas pero que, en el fondo, los sufren como todos y su voluntad de pintarlos de colores, da los frutos de una existencia menos triste. La librera Amelia es el ejemplo del sacrificio de la vida por las personas que ama. En este caso, su madre, enferma, que hace que Amelia no tenga opción de abandonar Dublín y se condene a una vida solitaria dedicada a cuidar de su madre. Como siempre ocurre, en el momento preciso, se revela un secreto que cambiará la forma de ver la vida de Amelia. El detective Aidan, un hombre que está presente en los dos intentos de suicidio y que mantiene una relación con Christine entre tirante y escéptica. Pero que al final, por otro giro de la vida, acaban necesitándose y se rompen las barreras. Barry, el esposo abandonado, un ejemplo de lo inútil que es vivir con rencor, de lo miserable que puede ser un ser humano vacío y del vacío que ofrece una vida amoldada a la costumbre. Es el personaje que la autora usa para hacer una crítica a la autocomplacencia y que nos muestra que, llorar por el daño y comportarse de un modo ruin y vengativo, solo lleva más infelicidad y más vacío a la existencia. Y por último Adam, el heredero de una empresa multimillonaria, con todo lo que una persona necesita para vivir, pero con los mismos problemas que todos los humanos. La fragilidad del alma que el éxito no consigue endurecer. 

Christine y Adam emprenderán un viaje de dos semanas en los que ambos aprenderán cosas que hasta ese momento ninguno conocía a pesar de lo mucho que ha leído Christine. Una historia que enseñará lo fría que es una vida vacía y que, como con una caricia dada en el corazón, es posible enamorarse de la vida.


Los momentos son muy valiosos; a veces se prolongan y otras veces son fugaces, y sin embargo puede hacerse mucho en ellos; en un momento puedes cambiar una mente, puedes salvar una vida y puedes incluso enamorarte.

jueves, 10 de agosto de 2017

Los polos opuestos se repelen.

La palabra opuesto, significa contrario. Y los polos están muy lejos uno del otro. ¿Cómo van a atraerse en semejante contexto? La atracción entiende de similitudes. Y cuando el tiempo pasa, el físico efímero es pretérito y no hay nada que invite a compartir un rato, lo vemos claro.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Para que tú también lo creas.


Soñé que caminaba contigo por esta playa. Soñé que al final del paseo, volvíamos a comenzar uno nuevo. Y veíamos las cosas de un modo diferente en el mismo agua. Soñé que era posible. Y me convencí de mi sueño. Ahora sueño con que tú también creas que puede funcionar.

martes, 8 de agosto de 2017

El camino del sol de Lisa Keyplas



El camino del sol es la segunda novela de la serie Friday Harbour, de Lisa Keyplas. Nos cuenta la historia de Lucy Marinn y Sam Nolan y a la vez nos sigue relatando la vida de Mark Nolan, Maggie y Holly y deja destellos de los problemas de su hermano menor. Por lo que el binomio central de una historia de amor se verá enriquecido con pinceladas que le darán al relato una variedad mayor.

Es una historia de amor, simple y llanamente eso. Y por tanto, es muy fácil saber qué va a pasar en la historia. Lo interesante de la lectura es ver el modo en qué dos personajes consiguen vencer a sus demonios y al lastre de la experiencia del pasado. Porque tanto Lucy como Mark tienen una historia a sus espaldas que los invita a cerrar sus corazones y dejar que sea la experiencia y la razón las que decidan cuáles han de ser los pasos más adecuados para seguir avanzando en la vida. 

Y tirando un poco de la magia, tirando un poco de las coincidencias y tirando un poco del destino, la autora consigue hilar una historia que enseña que, en resumidas cuentas, todo se trata de querer que suceda algo. Es el primer paso para intentarlo. Con dos personajes en principio diferentes pero que guardan muchas similitudes que se conocen cuando ellos deciden conocerse, viajaremos a la isla de San Juan, viviremos situaciones que dicen más que las palabras, conoceremos que los secretos más profundos casi siempre tienen otro ejemplo en el mundo que hace que sea menos extraño tenerlo, como ocurre con el don de Lucy y el de Sam. Es una historia que seguro que gusta a aquellos que quieran pasar un rato bonito, lleno de detalles, de gestos y de actos que cuenta aquello que las palabras no se atreven a contar.

Su virtud es también su defecto. Y es que no ofrece más que una guerra que libran dos personas para darse cuenta de lo estúpido que es tener orgullo y mentalidad cuando habla el corazón. De lo necio que es mirar el pasado cuando solo hay futuro posible. Y de lo triste que puede resultar no saber si una historia podía haber funcionado de haberlo intentando cuando era posible subirse en ese tren que dicen que solo pasa una vez en la vida y que, una vez se pierde, ya no vuelve a pasar. Esto es lo que ofrece este libro. Y a mí me vale y me es suficiente para haberme hecho pasar un momento lleno de ternura, dulzura y sí, también esperanza.


Existe. Y, Lucy, aunque sí al hombre equivocado, espero que eso no te haga decir no al hombre adecuado.


Si era posible que el amor se expresara de forma pura entre dos cuerpos, no en una unión sexual sino en algo igualmente auténtico e íntegro, entonces era esto. Allí, ahora.

domingo, 6 de agosto de 2017

viernes, 4 de agosto de 2017

Podría

Podría pasar horas viendo el mar
abrazado a tu cuerpo, respirando
el mismo aire que tú estás endulzando
derretido en tu aroma de azahar.

Podría pasar horas sin tocar
nada y me quedaría contemplando
la luna de tu piel que va hechizando
y tu risa, que me hace respirar.

Puedo tocar el cielo sin tocarte,
porque tú existes y al fin puedo verte
derramando tu luz por todas partes.

Puedo tocar el cielo con la suerte
por despertar contigo y por mirarte
la sonrisa que más me hace quererte.

jueves, 3 de agosto de 2017

Aunque no te pueda ver.

Cuando me hablas escribiendo
algo dentro se remueve
y me gusta, me conmueve,
siempre acabo sonriendo
cuando leo tus locuras
tan cargadas de ternura.
Cuando leo lo que escribes,
en mi mente está tu voz
tan bonita y tan veloz,
que enderezas los declives
que ese día pueda haber
aunque no te pueda ver.
Cuando escribes que me besas
y le añades que me abrazas,
se deshace la coraza
y te pienso, mi princesa,
y te siento tan cercana
que la brisa en la ventana
deja rastros de tu aroma
y componen el axioma
que yo sueño que mañana
siga siendo de nosotros.
Aunque no te pueda ver,
brilla fuerte la esperanza
que me da la confianza
de lo que siento por tu ser

martes, 1 de agosto de 2017

El laberinto de los espíritus. Carlos Ruiz Zafón



El laberinto de los espíritus es una novela de Carlos Ruiz Zafón que concluye la serie del Cementerio de los libros olvidados que comenzó con La sombra del viento.

Es aconsejable leer previamente los libros de la serie, aunque igualmente se puede entender sin grandes complicaciones. 

Hace años leí El juego del ángel y su anuncio rezaba "Descubrirás por qué te gusta leer". Esa frase puede atribuirse a esta novela. O al menos a mí me ha parecido así hasta El libro de Julián y un par de capítulos anteriores. 

La novela comienza en pleno bombardeo fascista a Barcelona, donde Fermín, que ha escapado por los pelos de Fumero, logra Salvar a Alicia Gris a última hora de morir durante el ataque. Alicia cae al cementerio de los libros olvidados. Y ahí viene la recomendación de leer previamente todos los libros de la serie. Porque Fermín y el general Fumero son viejos conocidos. 

En pleno régimen franquista, la desaparición del ministro de cultura, Mauricio Valls, hace moverse a las fuerzas de seguridad del régimen. Pero como suele pasar en las dictaduras, nada es lo que parece. Carlos Ruiz Zafón toma este comienzo para decirnos muchas cosas acerca de la existencia y la esencia humana. A lo largo de las más de novecientas páginas de esta novela, veremos situaciones de todo tipo y sobre todo, la cara más cruel e injusta de la vida. En la búsqueda de Mauricio Valls, Alicia Gris y el capitán Vargas van descubriendo toda una trama de traiciones y puñaladas hechas en honor al poder. Un mundo donde una vida cualquiera tiene el mismo valor que el papel higiénico usado y donde morir es casi siempre la mejor opción. 

Zafón describe con una maestría fuera de toda duda muchos de los pozos oscuros del alma y cómo las heridas que llevamos puede condicionar nuestra existencia hasta el punto de ser incapaces de encontrar un momento de alivio. En una miscelánea entre personajes oscuros, crueles, avariciosos y sencillos, El laberinto de los espíritus nos tendrá con el deseo constante de querer saber qué va a pasar, invitándonos a leer continuamente. Se mezclan en esta historia factores de toda índole y tenemos que el poder y los sentimientos son el motor de la existencia humana. 

La historia lleva detalles tiernos y cómicos, siempre de mano de Fermín Romero de Torres y sus caramelos Sugus que nunca faltan en su bolsillo. Y que se agradece cuando vemos alguna acción del discípulo aventajado de Francisco Javier Fumero, Hendaya, que consigue que el estómago se revuelva con su crueldad..

Sin embargo, la novela, en mi opinión, debería haber acabado doscientas páginas antes. El final, con algunas muertes innecesarias y también incomprensibles, y la búsqueda de un encuentro para que un libro pudiera nacer, le quita esa tensión que acompaña la historia desde la primera página. Y, que cuando falta, se echa bastante de menos. A cambio nos dejará unas frases dignas de recordarse, por su belleza y su certeza. Y una historia, que sobre lo que le sobre, aún le sobran más virtudes, una historia que se queda contigo y te lleva a esa Barcelona de después de la guerra, te permite estar brevemente en Madrid y que destila un amor por los libros que cualquier letraherido/a de los muchos que habitamos este presente, podemos considerar como nuestro. 

Uno solo se enamora de verdad cuando no se da cuenta de que lo está haciendo.

Las guerras lo ensucian todo, pero limpian la memoria.

Las esperanzas la guardan las personas, pero el destino lo reparte el diablo.

domingo, 30 de julio de 2017

sábado, 29 de julio de 2017

Más allá de las palabras.

Pasó mucho tiempo de su vida intentando demostrar lo que era capaz de hacer. Quería demostrar que su escritura emocionaba al mundo. Daba vueltas a sus palabras y nunca se sentía satisfecho con el resultado. Porque él era superior y lo demostraría.
Un día, tras decir buenos días a una chica morena que entró en la librería donde trabajaba, vio una sonrisa que no fue capaz de describir nunca. Y una emoción que entendió, estaba más allá de las palabras.

viernes, 28 de julio de 2017

Cosas curiosas de la existencia.

Se afirma, casi con una certeza dictatorial, que el tiempo acaba imponiendo una rutina  que apaga la ilusión que una vez hubo. Y sin embargo, parece que olvidamos que cuando esa repetición que nos aburre hasta la saciedad falta, nos extraña y pensamos que algo anda mal en vez de ponernos a disfrutar del momento mágico que la ausencia de esa rutina debería ofrecernos.

jueves, 27 de julio de 2017

Felicidades.

Amanece diferente
porque no es un día más.
Este día vio llegar
a una estrella reluciente
que le da sentido al cielo
con la danza de su pelo
y su olor inolvidable.
Marcará tu calendario
días nuevos repetidos
pero el sol hoy ha salido
con un brillo extraordinario
y el reflejo de un recuerdo,
con la firma de un acuerdo
que hace al día diferente.
Porque hoy soplarás velas,
porque hoy el viento mece
la sonrisa que merece
el verano que en ti vuela
y que hoy te vio nacer,
y la magia fue a crecer
porque el mundo es más bonito
solo porque estás en él,
y otro verso queda escrito
en la magia de tu historia.
Cuando pienso que este día
brillaste por vez primera
y la dulzura en su esfera,
se llenó de melodía,
toco el cielo con las manos
que tú llena de veranos
y todo tiene sentido.
Amanece diferente
este día plenilunio
del veintisiete de julio
y la suerte está de frente,
en las luces de las velas
donde el tiempo se congela
solo porque estás presente.

miércoles, 26 de julio de 2017

Fuego apagado.

Nunca mostró emoción, ni siquiera un bienestar por recibir los buenos días nada más abría los ojos y conectar su móvil a Internet. Seguía mandando todos los días su mensaje, y pasó el tiempo pero ella no cambió su comportamiento.
Llegó un día que una desconocida lo miró a los ojos. Fue un encuentro casual de ninguno había previsto. Los dos sonrieron a la vez. Los dos dijeron buenos días a la vez. Y cada uno siguió su camino por el camino de arena que había junto al mar. "Qué bonito sería recibir lo que das, igual que ahora. Solo una sonrisa y una palabra".
Hoy todavía aquella mujer fría y silenciosa se pregunta por qué cambió. Por qué dejó de mandar mensajes y por qué se apagó la luz que aquel chico irradiaba por haberse enamorado. No sabía que alguien contemplaba esa luz porque supo cuidarla y porque la de ella misma brillaba igual, por sentirse correspondida. Ahora cuando hablar ya no servía para reavivar un fuego apagado.

martes, 25 de julio de 2017

Amor en verso Collen Hoover


¿Preferirías no enamorarte jamás o enamorarte de alguien que no puedes tener?

Partiendo de esta pregunta para la que es posible dos respuestas pero multitud de razones para argumentar cualquiera de las dos, y aunque en principio la pregunta carezca de sentido porque no enamorarte y amar a alguien que no puedes tener significa sufrir de soledad, Collen Hoover nos invita a Michigan con una historia ambientada en el ámbito estudiantil y en el proceso que requiere superar la partida de un ser querido a ese lugar del que no se regresa. La historia comienza con el golpe duro para Layken y su hermano Kel que supone un cambio de domicilio debido a una oportunidad laboral para su madre. El cambio de ciudad y de hábitos para los adolescentes nunca es sencillo y se deja notar en las acciones de Layken, que a veces se muestra peor que una cría horripilante de cinco años a la que nunca se le ha negado nada.La adaptación a la ciudad se hace más sencilla cuando conoce a su vecino de enfrente, Will estableciéndose entre ellos una amistad de esas que acaba con los vacíos y las soledades que aparecen cuando dejas atrás todo lo que has conocido hasta ahora y te adentras en un camino donde no sabes qué habrá en el siguiente paso que des. Hasta que comienzan las clases y Layken que ese vecino que ha sido un apoyo importante para los primeros días de estancia en Michigan, es su profesor de lengua inglesa. Y las normas del centro son muy tajantes en cuanto a la relación entre el profesorado y el alumnado.

La novela se lee en dos ratos, es sencilla, también dulce, aunque en ocasiones Layken es peor que la niña de El Exorcista. Will lleva su contrariedad por las normas establecidas de un modo más callado, pero la autora deja traslucir perfectamente que para él tampoco es fácil hacer como que Layken es solo una alumna más y obviar los momentos que vivieron antes del comienzo del curso. La aportación de los personajes secundarios es positiva, sobre todo el papel de Kel, el hermano de Layken, que permite que las decisiones que ella toma desde la cólera y la sinrazón, no sean permanentes y el contacto entre Willy y ella siga produciéndose sin que nadie pueda sospechar que se están saltando las normas del centro. La ambientación, en mi opinión, está muy conseguida, pues un pueblo tranquilo es el lugar ideal para que se desarrolle una historia tranquila. No quita que la historia transcurra de un modo constante sin que haya momentos de relleno ni momentos de narración trepidantes. De ahí su lectura calma y pausada. Y es fácil ver los atardeceres de la ciudad y los lugares de ambiente donde los jóvenes se reúnen. 

Amor en verso es una novela que deja un recuerdo dulce, que enseña el valor de la constancia y de creer que mientras las cosas no se ponen claras sobre la mesa, nuestros temores no están fundados ni tienen validez alguna. Invita a hablar de frente y a olvidar los prejuicios y los imposibles. A entender que cuando nos dan a elegir dos opciones, es posible que la respuesta válida sea una que no está en el enunciado y que en ocasiones es posible ir más allá y si te preguntan blanco o negro, la opción del claroscuro también puede ser válida para poder llegar hasta el final. No es una historia que deje una huella profunda, ni envejecerá como un clásico, pero a poco que gusten las historias románticas donde siempre estén ocurriendo cosas, hará pasar un rato muy agradable a quien decida adentrarse en sus páginas.

domingo, 23 de julio de 2017

Shakesperare in love

video

El amor que es capaz de derrumbar la vida. Impetuoso, ingobernable, como un ciclón en el corazón ante el que nada se puede.

viernes, 21 de julio de 2017

jueves, 20 de julio de 2017

Yo también pienso que quien no es capaz de ahorrarte una noche de sufrimiento, no merece tu amor,

Había una vez una princesa, que quería encontrar un esposo digno de ella, que la amase verdaderamente. Para lo cual puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día. Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro, al primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se fue. Habían empezado el primero de enero, cuando entró diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un joven.Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente éste joven que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365 días. La princesa que había despreciado a todos, cuando vio que este muchacho se quedaba empezó a mirarlo, pensando, que quizás ese hombre la quisiera de verdad. Lo había espiado en Octubre, había pasado frente a él en Noviembre, y en Diciembre, disfrazada de campesina le había dejado un poco de agua y un poco de comida, le había visto los ojos y se había dado cuenta de su mirada sincera. 

Entonces le había dicho al rey:
—Padre creo que finalmente vas a tener un casamiento, y que por fin vas a tener nietos, este es el hombre que de verdad me quiere.
El rey se había puesto contento y comenzó a prepararlo todo. La ceremonia, el banquete e incluso, le hizo saber al joven, a través de la guardia, que el primero de Enero, cuando se cumplieran los 365 días, lo esperaba en el palacio porque quería hablar con él. Todo estaba preparado, el pueblo estaba contento, todo el mundo esperaba ansiosamente el primero de Enero. El 31 de Diciembre, el día después de haber pasado las 364 noches y los 365 días allí, el joven se levantó del muro y se marchó. Fue hasta su casa y fue a ver a su madre, y ésta le dijo:

—Hijo querías tanto a la princesa que estuviste allí 364 noches, 365 días y el último día te fuiste. ¿Qué pasó?, ¿No pudiste aguantar un día más?
Y el hijo contestó:

—¿Sabes madre? Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que le había dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor. Pudiendo hacerlo, no me evitó una sola noche de sufrimiento. Alguien que no es capaz de evitarte una noche de sufrimiento no merece mi amor.


La princesa busca marido. Jorge Bucay. 
Cuentos para pensar.

martes, 18 de julio de 2017

Una noche mágica. Lisa Keyplas.


Tras leer esta historia, acabas comprendiendo que en poco menos de 200 páginas puede haber muchas cosas. Aunque trate del tema del amor, solo uno, la variedad de matices hace que al final de la historia, la sensación sea plena. Sobre todo para la gente soñadora que cree que compartir su vida con otra persona merece la pena. Y cuidar y proteger a otras personas también. Igualmente enseña que los lazos afectivos no dependen exclusivamente de la sangre. 

De la noche a la mañana, Mark Nolan se ve como el tutor legal de su sobrina Holly después del fallecimiento inesperado de la madre de la niña. Holly no habla y Mark la llena de mimos y atenciones. Pero Mark no sueña. No cree en la magia ni en lo invisible. Cuando Holly entra en una juguetería donde la dependienta sí cree en la magia y en las hadas, se rompe su silencio. Y a partir de ahí, empiezan a entrelazarse el destino que a veces nos gustaría que existiera y que estamos convencidos de que a base de tesón, de voluntad y de tolerancia, nos llevará a ese final que hace que todas las dificultades vividas durante el camino, merezcan la pena. 

Con un lenguaje sencillo y una extensión corta, Una noche mágica te atrapa desde la primera página. No es un dechado de estilo ni de recursos, pero late en cada palabra la esencia de una historia que tú quieres vivir. Y a veces, es justo lo que se necesita. Una vía de escape al dolor y la confianza de que, a pesar de todo, al final puede ser que merezca la pena. Todo lleno de dulzura de una mujer que a pesar de haber enviudado joven, cree en la magia y consigue tejer unos lazos con una niña que no tiene ninguna conexión con ella que tienen visos de durar mucho tiempo. Esa creencia en la magia también consigue derretir los polos del corazón, pero a veces eso no es suficiente. Se necesita voluntad y se necesita querer atreverse a mejorar. Mark, Meggie y Holly nos lo cuenta en menos de doscientas páginas desde muchas de las opciones que puede darse. Y al final, merece la pena y quieres que cuando cierres un libro, la sensación que deje sea similar a la que deja este.

“no hay reglas para lidiar con la muerte de un ser querido. Tienes que asumir que ese vacío siempre te acompañará, como si fuera una etiqueta cosida al forro de tu chaqueta. Pero la oportunidad de volver a ser feliz, incluso de volver a sentir alegría, siempre estará ahí.”


sábado, 15 de julio de 2017

Lo poco que pido.

Le pido poco a la vida,
solo le pido un abrazo
que no me rompa en pedazos
y que cure las heridas
que dejaron los pretéritos,
sin valores y sin méritos,
y ceguera desmedida.
Hoy el ciclo se repite
con la duda que no ayuda
a mirar la luz desnuda
de la noche y su convite
a sentarse en el jardín
y contarnos que por fin
nuestros miedos se derriten
y que vamos a intertarlo.
Tú no crees en nosotros,
siempre piensas que los otros
solo van a criticarlo.
Una vez más que lo que pido
se me quita y se me niega,
una carta es la que juega
la partida del olvido;
una carta que es tan poco
como las cosas que pido,
solo un beso bajo un foco
que hace tiempo se ha fundido,
un abrazo cada tarde
cuando el sol al fin no arde
y quedarme en ti dormido,
despertándome a tu lado.
Solo eso necesito
tres detalles pequeñitos
que la vida me ha negado.

viernes, 14 de julio de 2017

Solo una vida


La vida no es así. La vida es algo maravilloso que los miedos y las indecisiones de unos cuantos apagan temporalmente.

jueves, 13 de julio de 2017

miércoles, 12 de julio de 2017

Todos los días.

—Hágame caso —precisó—. No hace falta que lo diga si le da vergüenza, porque los varones somos así y la testosterona no alienta el verso. Pero que ella lo sienta. Porque estas cosas más que decirlas hay que demostrarlas. Y no de Pascuas a Ramos, sino todos los días.

Fermín Romero de Torres a Daniel Sempere.

El laberinto de los Espíritus. Carlos Ruiz Zafón. 2017

martes, 11 de julio de 2017

Perdona si te llamo amor. Federico Moccia.


No tengo dudas de que este libro es más conocido gracias a la adaptación cinematográfica que dirigió el propio Federico Moccia. Hubo otra adaptación española que en mi opinión no le hace sombra a la italiana. Y ninguna de las dos le hace sombra a la novela. Pero ayuda a ver mejor el enfoque que el autor quiso darle a esta obra.

Perdona si te llamo amor quiere ser una novela que habla sobre el amor entre dos personas a las que separa una edad considerable. Pero en mi opinión el autor se ha basado el tópicos y no consigue plasmar bien la esencia que quiere transmitir, que no es otra que la de que el amor no tiene edad. Y creo que también quiere transmitir que nunca es tarde para volver a sentir la magia que regala el enamorarse y el vivir enamorado. Pero falla al centrarse en unos tópicos que hacen que los personajes pierdan personalidad, como si todos los cuarentañeros fueran igual que Álex y todos los adolescentes fuesen igual que Nicky.

Nicky es la chica adolescente, una chica que está terminando el instituto y que tiene en la cabeza los sábados de fiesta con sus amigas en las mejores discotecas de Roma. Álex es un creativo de éxito al que acaba de abandonar su novia. Un hombre que se cura el corazón entregándose al trabajo y que cumple sus responsabilidades al pie de la letra.  Basta echar un vistazo alrededor para darse cuenta que existen personas de 40 años más inmaduras y cobardes que un recién nacido y que hay personas de 18 que no están pensando todo el día en la música dance y son capaces de mirar hacia el futuro teniendo claro los pasos que quieren dar. Y aquí radica el punto donde la historia a mí no me ha convencido del todo. Porque más que una diferencia de edad, es una diferencia de personalidades lo que se intenta vencer. Quizá el hecho de la diferencia de 20 años entre los protagonistas lleva intrínseco la diferencia de personalidades, pero el lector nunca tiene la sensación que los 20 años sean el problema. Sino más bien las formas de ser tanto de Nicky como de Álex. Y existirían aunque fuesen de la misma edad.

Álex, siendo el mayor, es el que más vueltas le da a la conveniencia de una relación con una mujer que acaba de salir de la adolescencia. Nicky es más impulsiva e intenta enseñar a Álex que las cosas pequeñas son a veces las más grandes y que no es una locura, por ejemplo, ir a vivir a un faro una temporada pudiendo ser una experiencia enriquecedora que va en contra de las normas de la sociedad.

El plantel de personajes secundarios dan mucho juego a la historia y el autor los aprovecha para introducir vivencias del día a día que ocurren en todas las parejas. Casos como el de Flavio se pueden ver todos los días y el autor deja en el aire que con solo un movimiento las cosas pueden cambiar para mejor. Estos personajes le dan una variedad a la trama necesaria y al final tenemos una radiografía más extensa de cómo funcionan las relaciones y de cómo nosotros mismos las deterioramos.

Cuando llegas al punto y final te das cuenta de que es la voluntad y las ganas de que las cosas salgan bien lo que mueve el mundo y lo que mueve al amor. Y que no hay imposibles si dos personas quieren estar juntas. Por ese motivo, Perdona si te llamo amor me ha parecido una historia de amor hermosa, pero lejos de esa historia que, cuando existe una diferencia de edad considerable entre dos enamorados, viene a la cabeza de forma automática. Es una historia de amor que enseña que todas las relaciones tienen un trabajo por delante, como saber dar y ceder, como compartir momentos, como tener la confianza de poder hablar las cosas sin miedo. Y para ello, no importa que haya 20 años de diferencia entre dos personas. Solo importa que esas dos personas crean en su historia y empiecen a construirla juntas. 

domingo, 9 de julio de 2017

sábado, 8 de julio de 2017

Los recuerdos simples.

Aquel día su preocupación era que todo su equipo tecnológico viajase con él. El último modelo de cámara Reflex que había salido al mercado, los altavoces con el Bluetooth de más alcance, la cámara de vídeo en 3 dimensiones importadas de Japón, todos los cargadores portátiles para el móvil que le cabían en la bolsa y el último modelo de PC portátil que salía un par de días después de manera oficial. 
Pasó el tiempo y lo que recordaba de aquel viaje era el atardecer tranquilo que había visto desde su balcón y el aroma a jazmín y lavanda que se respiraban por los pasillo de aquel hotel rural al que había ido a pasar el fin de semana, diez años atrás. 

viernes, 7 de julio de 2017

El paso del tiempo te hace ver con más claridad.

En aquella estación de tren, él tenía el corazón encogido. Quería gritar "Quédate". Y ella le dijo: "Ya nos veremos algún día en esta vida". Se dio cuenta, 34 días después, de que una respuesta así no la da quien tiene claro sus sentimientos.

jueves, 6 de julio de 2017

Ojalá se pudiera hacer eso.

Ama a quien quieras, pero no ames a quien no te quiere.

Antonio Dikele-Distefano.
 Tarde o temprano nos abrazaremos (2016)

miércoles, 5 de julio de 2017

No lamentarse por lo incierto.

Estuve semanas para escribir esas dos líneas, pero al final decidí que en esta vida o te arriesgas por lo que quieres o te lamentas durante toda la vida Y yo no soy de los segundos.

Rafael a Paulo. La distancia es un café, Xuso Jones 2017.

martes, 4 de julio de 2017

El despertar de la señorita Prim. Natalia Sanmartín Fellonera



El despertar de la señorita Prim es una novela escrita por Natalia Sanmartín Fellonera y publicada en 2013. 

Con esta novela me ha pasado algo curioso y es que no he sido —ni soy— capaz de englobarla en un género determinado. Sería muy fácil decir que pertenece al género romántico, porque el amor es el motivo que hace que sucedan los puntos más significativos de la trama. Pero es mucho más. 

Prudencia Prim, una joven bien instruida y titulada, llega a San Ireneo de Arnois gracias al puesto de trabajo que ofrece un anuncio. Y nada más llegar puede ver que nada en ese lugar es similar al mundo que ella conoce. 

Entonces comienza una trama intensa, en la que Prudencia tiene que acostumbrarse a un modo de vivir y unas costumbres que son muy diferentes a las que ella ha vivido y a las que está acostumbrada. Me ha resultado anecdótico que las personas sientan alguna dificultad para habituarse a vivir en un entorno que propone algo más sencillo que su rutina anterior. Pienso que pasar de lo complejo y estresante a lo sencillo debería ser fácil, al menos a mí me ha pasado buceando entre las páginas de esta delicia. Me maravillaba imaginar conversaciones sencillas, siempre acompañadas de un trozo de bizcocho de manzana y de café o té donde aparecían respuestas sin casi buscarlas. Y me costaba imaginar que alguien considere difícil habituarse a este estilo de vida viniendo de un mundo donde apenas se puede respirar y donde el reloj (el teléfono móvil) gobierna todos los futuros. Cosa que no sucede en San Ireneo. En San Ireneo existe la subsistencia, salen a adelante por sus propios medios y sin ayuda del exterior. Los niños son educados en la casa y cada persona ejerce el don que más brilla en ella. Allí quien ha nacido para ser peluquera no venderá libros, sino que será peluquera. Incluso en las reuniones semanales pueden ser normal que uno de los temas que hay que debatir, sea la opción de encontrar un marido a alguna mujer soltera del pueblo.

La autora introduce diálogos que pueden interpretarse como batallas personales entre pensamientos diferentes. La alusión a la novela Mujercitas en un diálogo entre Prudencia y su jefe, deja bien claro que en cuanto a preferencias, todo depende del gusto subjetivo y elimina así la posibilidad de unos valores universales que todo el mundo deba seguir. Y yo estoy muy de acuerdo con esta apreciación.

El despertar de la señorita Prim se lee en un suspiro y deja unas sensaciones muy bonitas para los que gusten de las cosas sencillas y estén cansados de las complicaciones de la vida moderna y las imposiciones de clases y leyes.



-¿La vida es mucho más sencilla cuando se dice no? La vida es mucho más sencilla y fácil de soportar cuando uno cree que no se acaba en un ataúd bajo tierra. No lo niegue, es puro sentido común.

"Si dos personas se admiran mutuamente ello significa que no son iguales, porque si lo fuesen no se admirarían. Son diferentes, ya que cada uno admira en el otro lo que no encuentra en sí mismo. Es la diferencia y no la igualdad lo que alimenta la admiración entre dos personas, de ahí que la igualdad no tenga nada que ver con un buen matrimonio y sí lo tenga y mucho, la diferencia".

domingo, 2 de julio de 2017

La historia interminable


Hoy no subrayaré ninguna frase. Simplemente pongo una escena que me gusta y que refleja bien lo que siento rodeado de libros. Hace trece años que te fuiste, y aquella tarde yo estaba viendo esta película con tu sobrino. Me ha parecido una buena idea rescatar esta escena que me gusta mucho en el día de hoy. Si hay algo después de pasar por aquí para simplemente llorar, para encontrarte con personas que solo ponen piedras y no mueven un dedo por construir algo bonito, si puedes percibir esto de alguna manera, ojalá La Historia Interminable siga su curso y podamos volver vernos. 

sábado, 1 de julio de 2017

Algún día.


Yo solo sé que todo el que entra en mi vida no quiere quedarse. Y en estos momentos no quiero que entre nadie más que tú, y duele tanto saber que no vas a dar el paso para cruzar la puerta...

viernes, 30 de junio de 2017

jueves, 29 de junio de 2017

miércoles, 28 de junio de 2017

El amor de tu vida no te es infiel.

—No sé. Marisa. ¿No es mejor estar junto al amor de tu vida, aunque te sea infiel, que estar solo?
—No, Simoncito. —Marisa se acerca y le arregla el cuello de la camisa con cariño—. No es mejor, créeme Eso hice yo durante treinta años y perdí treinta años de mi vida.


Marisa a Simón. La distancia es un café. Xuso Jones, 2017

martes, 27 de junio de 2017

Corazones en el café. Rita Morrigan.



Corazones en el café es una novela ¿solo romántica? escrita por Rita Morrigan y publicada a principios de 2017.

A veces, ser reacio a algunas cosas, como por ejemplo leer libros que hayan sido galardonados con algún premio, puede hacer que te pierdas experiencias que merecen la pena. Y en esta ocasión, la portada de este libro y las palabras que componen su título los han salvado del olvido y de la indiferencia.

Y demuestra, una vez más, que esto de los premios es una lotería que muchas veces ni siquiera atinan a galardonar el género de una historia: Corazones en el café es una historia romántica, sí, de acuerdo, pero también tiene su parte de drama y de improvisación aventurera que te regala una experiencia variada. Y no dudo que merece este premio Vergara y cualquier otro que le quieran dar, pero su presentación como ganadora de algo que deja tan claro su género, puede llevar a confusiones.

La historia comienza con Lena en un aeropuerto. Ha decidido cambiar de aires por una serie de sucesos que encadenándose unos a otros, han acabado con su talante. No sabe a dónde irá, solo que va a irse. Y acaba en Buenos Aires. Aquí he percibido un guiño de la autora al destino y a las elecciones en ciertos momentos de la vida. A lo largo de la historia podemos ver aquella elección en aquel momento determinado cambia la vida de Lena en todos los aspectos. Cambia su mentalidad, sus sentimientos, su forma de entender la vida y su apreciación de las cosas, quedándonos con la duda de qué hubiera pasado si en vez de elegir Buenos Aires, el primer vuelo disponible lejos hubiera sido Caracas o Quito. 

Pero una vez que Lena pone un pie en Buenos Aires, toda su concepción del mundo, cambia. Desde su recibimiento cruel por parte de dos argentinos hasta la hospitalidad que encuentra en el encuentro, causal también, de aquel café que sus conocimientos de restauradora le indica que su vitral necesita una restauración. 

Y aquí comienza todo. Una historia centrada en Lena y Álex. Pero con apariciones constantes de Hilda, Bukowski y Goldstein que forman un puzzle variopinto con situaciones de todo tipo. Porque Álex es antipático y huraño; Hilda, soñadora; el dúo Bukowski- Goldstein pícaro y ocurrente; y Lena, que está descubriendo otro modo de mirar las cosas que el que se llevó de Madrid, con sus desengaños y desencuentros. 

Entre diálogos dramáticos, lleno de pérdidas y tiempos mejores y más felices, donde conviven las pérdidas materiales con las afectivas, la llama de la esperanza se enciende despacio. Aquí no existe esa atracción instantánea tras el primer vistazo sino que al igual que se disfruta de un café, es mejor hacerlo lentamente para apreciar cada detalle de la experiencia. También nos enseña la importancia que tiene la confianza y no callarse las cosas, porque todo en esta vida acaba saliendo. Y por último, habla del valor y te acaba enseñando que aunque pienses que hagas los mejores cafés del mundo, si se olvidan los miedos y te atreves a relacionarte, te das cuenta que los detalles, como simplemente añadir un corazón a la espuma del café, es una gran idea que se te había pasado por alto. Todo cocinado a fuego lento, lo que lo hace más creíble y más sencillo el sentirse identificado con esta historia.



La noche anterior habían decidido que eran novios o, al menos, así se lo había planteado él para regocijo de Lena, que adoraba lo seguro que estaba de su relación.

—El problema de las mentiras, señorita Vázquez de Lucena, es que impiden conocer a sus dueños.