martes, 17 de enero de 2017

Milagros

Sé que tú eres el milagro
que vendrá para salvarme
cuando ya no quede nada
de la brisa de la tarde,
en la que aún me sostengo
en un punto sin su aparte.
A veces soy impaciente
y echo el tiempo hacia delante,
intentando adelantar
el momento de mirarte,
de perderme en tus hechizos
y que ya no exista nadie
que con sólo una mirada
venga para iluminarme.
Sé que tú eres mi milagro,
el sol que sale en el valle
con el agua cristalina
que corre libre en el aire,
sin que yo corte sus alas
ni interrumpa su viaje.
Así ocurren los milagros
de las luces de las calles
que iluminan los paseos
que tú y yo damos por el parque.
Me miran y me ven solo
dialogando en el estanque
sobre el sol y los milagros
que yo siento al contemplarte
y será realidad
cuando llegues y me abraces.

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