viernes, 17 de marzo de 2017

Estar en el momento exacto.

Si hubiera llegado un momento más tarde de lo que llegué o si me hubiera colado al final de una hilera de asientos en lugar de empezar una nueva, es muy probable que hubiera acabado formándome con un grupo de personas distinto. ¿O acaso no funciona así? ¿Es posible que Lucy y yo estuviéramos destinados a conocernos ese día y tomar café juntos? Si me hubiera sentado con Jonathan, el de las gafas, tal vez hubiera pasado los años de universidad jugando al ajedrez y puede que ahora también fuese un oncólogo famoso como él. Creemos que escogemos nuestras amistades, pero tal vez todo sea cuestión de azar.

Quererte no es solo cuestión de suerte de Kate Eberlen

2 comentarios:

  1. Hola Juanjo pienso que el azar es importante pero en relación con las amistades pienso que sí que las elegimos, o ellas nos elijen a nosotros :) una reflexión interesante esa de que dependiendo de las decisiones que tomemos nuestros caminos irán por un lado u otro. Gracias por compartir.

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    1. Hola princesa.

      Tiene mucho sentido lo que dices, pero aún así, creo que a pesar de la libertad de elegir, elegimos entre un grupo que ha aparecido en el camino por azar. El azar pone dos o más individuos en tu camino y a veces, realmente no sabemos por qué elegimos a uno determinado. Y la reflexión de Gus en esta escena me parece llamativa. Al menor contratiempo, llegar dos segundos tarde podía haber supuesto que no hubiese coincidido con Lucy y sí con Jonathan. Y si eso hubiera sucedido así, su futuro hubiera sido completamente distinto, a pesar de que Lucy hubiera estado siempre cerca, pues pertenecían a la misma clase de la facultad de medicina. Aún así, coincidió con Lucy y el mismo personaje se encargó de cargarse la historia por falta de alma y falta de actitud, por ser un pelele y ser débil. Después de seguir avanzando en esta historia de azar, uno tiene la sensación que Lucy se merecía haber coincidido en aquel momento con alguien más entero. O quizá otro destino parelelo le puso a Charlotte y en su libertad de elegir no quiso elegir, sino que jugó con fuego y se acabó quemando...

      Lo que me parece llamativo de este pasaje es algo que he considerado muchas veces. Dos personas hasta el momento de conocerse, son desconocidos perfectos. Y el más mínimo desvío de tiempo pasado, puede desembocar en que el encuentro jamás llegue a producirse y se pierda la posibilidad de una historia que, por otro lado, son los mismos seres humanos los que se encargan de estropear.

      Es un tema que pueda dar horas de conversación y muchos pareceres distintos. Y te agradezco muchísimo que hayas dejado el tuyo. Me encanta tu forma de ver las cosas. Y me encanta tenerte por aquí. Me he imaginado por un momento tomando un (c) hablando sobre estas cosas y me parece algo maravilloso.

      Que tengas una tarde llena de cosas tan bonitas como tú :)

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