martes, 4 de julio de 2017

El despertar de la señorita Prim. Natalia Sanmartín Fellonera



El despertar de la señorita Prim es una novela escrita por Natalia Sanmartín Fellonera y publicada en 2013. 

Con esta novela me ha pasado algo curioso y es que no he sido —ni soy— capaz de englobarla en un género determinado. Sería muy fácil decir que pertenece al género romántico, porque el amor es el motivo que hace que sucedan los puntos más significativos de la trama. Pero es mucho más. 

Prudencia Prim, una joven bien instruida y titulada, llega a San Ireneo de Arnois gracias al puesto de trabajo que ofrece un anuncio. Y nada más llegar puede ver que nada en ese lugar es similar al mundo que ella conoce. 

Entonces comienza una trama intensa, en la que Prudencia tiene que acostumbrarse a un modo de vivir y unas costumbres que son muy diferentes a las que ella ha vivido y a las que está acostumbrada. Me ha resultado anecdótico que las personas sientan alguna dificultad para habituarse a vivir en un entorno que propone algo más sencillo que su rutina anterior. Pienso que pasar de lo complejo y estresante a lo sencillo debería ser fácil, al menos a mí me ha pasado buceando entre las páginas de esta delicia. Me maravillaba imaginar conversaciones sencillas, siempre acompañadas de un trozo de bizcocho de manzana y de café o té donde aparecían respuestas sin casi buscarlas. Y me costaba imaginar que alguien considere difícil habituarse a este estilo de vida viniendo de un mundo donde apenas se puede respirar y donde el reloj (el teléfono móvil) gobierna todos los futuros. Cosa que no sucede en San Ireneo. En San Ireneo existe la subsistencia, salen a adelante por sus propios medios y sin ayuda del exterior. Los niños son educados en la casa y cada persona ejerce el don que más brilla en ella. Allí quien ha nacido para ser peluquera no venderá libros, sino que será peluquera. Incluso en las reuniones semanales pueden ser normal que uno de los temas que hay que debatir, sea la opción de encontrar un marido a alguna mujer soltera del pueblo.

La autora introduce diálogos que pueden interpretarse como batallas personales entre pensamientos diferentes. La alusión a la novela Mujercitas en un diálogo entre Prudencia y su jefe, deja bien claro que en cuanto a preferencias, todo depende del gusto subjetivo y elimina así la posibilidad de unos valores universales que todo el mundo deba seguir. Y yo estoy muy de acuerdo con esta apreciación.

El despertar de la señorita Prim se lee en un suspiro y deja unas sensaciones muy bonitas para los que gusten de las cosas sencillas y estén cansados de las complicaciones de la vida moderna y las imposiciones de clases y leyes.



-¿La vida es mucho más sencilla cuando se dice no? La vida es mucho más sencilla y fácil de soportar cuando uno cree que no se acaba en un ataúd bajo tierra. No lo niegue, es puro sentido común.

"Si dos personas se admiran mutuamente ello significa que no son iguales, porque si lo fuesen no se admirarían. Son diferentes, ya que cada uno admira en el otro lo que no encuentra en sí mismo. Es la diferencia y no la igualdad lo que alimenta la admiración entre dos personas, de ahí que la igualdad no tenga nada que ver con un buen matrimonio y sí lo tenga y mucho, la diferencia".

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